Gobierno de Chile

 

Conclusiones

El invierno recién pasado, base para la predicción de los recursos hídricos de deshielo para la próxima temporada de riego, septiembre - marzo, se caracterizó por presentar un déficit en toda la zona que comprende este pronóstico. La acumulación nival también está por debajo de sus promedios, siguiendo la tendencia de las precipitaciones líquidas. En general ambas variables además están por debajo de lo registrado el año pasado. A su vez, todos los ríos comienzan el período de deshielo con caudales inferiores tanto a sus promedios como a los de la temporada pasada. Es decir, se tiene un panorama inicial más pobre en recursos hídricos que al comienzo de la temporada de deshielo 2017-2018. Cabe señalar que producto de las precipitaciones registradas a mediados de septiembre mejoraron apreciablemente los caudales de los ríos Maule y Ñuble, lo que mejora las perspectivas en cuanto a recursos hídricos de esas cuencas.

Los caudales pronosticados para la presente temporada de deshielo, son todos menores a los correspondientes promedios, ya que, la mayoría se encuentran cercanos al 50% de dicho promedio. En líneas generales, si bien están dentro del rango de los caudales medidos entre los años 2010-2014, periodo muy deficitario, no son los menores.

Los caudales esperados en todas las estaciones de pronóstico son inferiores a los medidos en la última temporada de deshielo, 2017-2018.

Las cuencas con caudales más deficitarios, en relación con sus promedios, son las comprendidas entre el Huasco y el Maipo que no alcanzan al 50%. Hacia el sur los caudales pronosticados están algo por sobre el 50% alcanzando al valores en torno al 75% en las cuencas del Maule y Ñuble, que son las que presentan las condiciones más favorables.

En la zona norte, regiones de Atacama y Coquimbo, aunque para la próxima temporada de deshielo se estiman caudales inferiores a los de la temporada pasada, no se presentarían problemas en la agricultura de riego dado que todos los embalses de la zona (embalses para riego de regulación interanual) acumulan volúmenes similares a los de los últimos años y la mayoría prácticamente se encuentran en su capacidad máxima, situación muy diferente a la que se presentaba durante el período 2010 - 2014.

En la región Metropolitana, el volumen acumulado en el embalse El Yeso para el agua potable de Santiago, aunque bajo su promedio, y aun con los bajos caudales previstos para la cuenca del Maipo, no se configura un escenario próximo complejo considerando situaciones similares a la actual ocurridas en años anteriores y sin que se presentaran problemas mayores.

Más al sur, los grandes embalses, Laguna del Maule y Lago Laja, principalmente este último, aumentaron sus almacenamientos en forma importante con respecto a agosto del año pasado, es decir, tienen más recursos para compensar los menores caudales de los ríos. Considerando esto y que el pronóstico de deshielo es inferior al de la temporada pasada, los embalses debieran terminar el período con menos almacenamiento que el actual. En todo caso, se requieren entre tres y cinco años de precipitaciones normales para recuperar sus niveles promedios de almacenamiento.

Los embalses de uso hidroeléctrico, aunque mantienen un déficit no menor, presentan una mejor situación que el año pasado e incluso favorecido con las precipitaciones de septiembre y acumulan ahora alrededor de un 25% más de recursos.

Para los próximos meses se espera un número importante de solicitudes de decretos de escasez hídrica, ya que tanto las precipitaciones y caudales registrados durante los últimos meses así como los pronosticados, son claramente deficitarios.

No se esperan grandes crecidas por deshielos que produzcan daños en la infraestructura. Sin embargo, es necesario advertir a los turistas que no pernocten a orilla de los ríos, pues en esas circunstancias, los aumentos normales de los caudales, que se producen en la noche producto de la onda diaria de deshielo, fácilmente podrían transformarse en situaciones de riesgo.

De acuerdo con el escenario hidrológico que se prevé, la Dirección General de Aguas realizará, como lo ha venido haciendo regularmente, un seguimiento y actualización mensual de este pronóstico, utilizando su propia red de monitoreo y con controles especiales si fuese necesario, que se publicará regularmente en la página web de la DGA.